Organizar una boda en Barcelona
El matrimonio civil español tiene requisitos estrictos: uno de los dos contrayentes debe ser español o llevar dos años de residencia legal, y la ceremonia se celebra en el ayuntamiento o en el registro civil, nunca en el espacio elegido, así que la mayoría de las parejas extranjeras llega ya casada legalmente. Las normas de ruido aprietan más de lo que se espera: en Barcelona el periodo acústico nocturno empieza a las 23:00, y la mayoría de las fincas de los alrededores cortan la música amplificada al aire libre sobre las 22:00 y trasladan la fiesta a una bodega o a un granero. Como las mejores fincas de uso exclusivo quedan a entre 30 y 60 minutos del centro, los autocares para los invitados son una partida real del presupuesto, no un detalle de última hora.
- Cuándo casarse — Mayo, junio, septiembre y principios de octubre son los meses seguros: hace calor suficiente para cenar al aire libre y quedan lejos de la racha húmeda de más de 30 grados que vuelve incómodos el final de julio y agosto para unos invitados vestidos de etiqueta.
- Cuánto cuesta — Las parejas que se casan en la zona de Barcelona suelen declarar un gasto total de entre 20.000 y 60.000 €, y el catering es la partida más grande: en torno a 80 a 180 € por comensal sin bebidas. La horquilla es amplia porque un edificio histórico del centro con catering propio cerrado y una masía del interior que permite traer el tuyo responden a lógicas de precio completamente distintas. Donde el suelo está más alto es en las fincas de uso exclusivo: el Castell de Sant Marçal presupuesta menús desde 180 € por invitado y Masia Casa del Mar aplica un consumo mínimo de 200 € por invitado.