¿Qué es gratis y qué se paga?
Es gratis todo el trabajo: elegir el diseño, escribir cada texto, montar el programa del día y preparar la confirmación de asistencia. También es gratis enviar el enlace a 10 personas distintas, que ven la invitación completa, sin marca de agua ni anuncios, y pueden confirmar en ella. La única firma es una línea pequeña de Wedvite en el pie, la misma que llevan las invitaciones de pago.
Se paga una vez, al abrirla a toda la lista. Hasta entonces la galería admite 3 fotos, y las confirmaciones se guardan según llegan pero las leéis en vuestro panel al publicar. Por eso, aunque la boda sea pequeña, lo normal es acabar pagando: lo gratis sirve para decidir con la invitación delante.
- Todos los diseños, sin tarjeta
- Programa: ceremonia, cóctel, banquete, barra libre
- Un mapa para cada lugar
- Enlace real para 10 invitados
- Confirmaciones guardadas desde el primer día
- Editor completo en castellano
¿A quién mandar los 10 enlaces gratis?
A quien os va a ayudar a encontrar fallos antes que la familia entera: vuestros padres, los padrinos, los testigos y el amigo que siempre lee la letra pequeña. Pedidles que la abran en su móvil, que toquen el mapa de la iglesia o del ayuntamiento, que comprueben que la hora del banquete y la del autobús de vuelta cuadran, y que confirmen de prueba.
Cada persona distinta que abre el enlace cuenta una vez. Cuando 10 ya lo han abierto, quien llega nuevo ve una página breve que avisa de que la invitación está casi lista; quien ya entró conserva el acceso, y no se pierde ninguna respuesta. Al pagar, ese mismo enlace se abre para todos, así que no hay que reenviar nada.
¿Se puede poner el número de cuenta en la invitación gratis?
Sí, y conviene decidirlo pronto, porque en España casi todo el mundo regala dinero. Podéis dejar solo una frase o añadir la tarjeta con el titular y el IBAN, y en el enlace gratuito se ve exactamente igual que cuando la publiquéis.
Aprovechad los enlaces gratis para probarlo: pedid a vuestros padres o a los padrinos que abran el apartado de regalos y os digan si el texto suena a vosotros y si el IBAN está bien copiado, antes de que lo vea toda la lista. Si además hay lista de bodas en una tienda, basta con nombrarla ahí: Wedvite no lleva listas de regalos.
¿Y si la boda es en castellano y catalán, o en gallego?
Gratis entra un idioma, el que elijáis: castellano, catalán o gallego. El segundo se paga aparte —el editor os enseña cuánto antes de añadirlo— y entonces cada invitado cambia de idioma en la propia invitación y confirma con el formulario en el suyo.
Antes de decidir, tened en cuenta que el programa y los lugares no se traducen línea a línea: cada línea tiene un único texto para todos los idiomas, así que conviene escribirla doble, como «Banquet · Banquete 20:30». Y en la versión catalana o gallega las opciones de alergias del formulario aparecen en inglés; en la castellana, en castellano.
¿Qué hacen gratis otras parejas, y cuándo basta?
Lo más común es diseñar una imagen o un PDF y mandarlo por WhatsApp. Si la boda es pequeña y las respuestas por chat no os agobian, basta. El plan gratuito de Canva sirve para diseñar esa imagen, aunque su página de planes no menciona la confirmación de asistencia (comprobado el 15 de septiembre de 2026).
Lo que una imagen no hace es cambiar: si se mueve la hora del autobús, hay que mandar otra, y las confirmaciones quedan repartidas en cuarenta conversaciones. En España también hay portales de bodas, como bodas.net o Zankyou; no los hemos revisado para esta página, así que consultad sus condiciones actuales en su web.
¿Cuánto cuesta abrirla a todos, y en qué moneda?
49 € una sola vez para invitados ilimitados, con la galería completa, todos los cambios que hagáis después y el enlace activo hasta la boda y al menos 90 días más. No hay cuota mensual ni coste por invitado. La música propia, el sello de lacre, el dibujo del lugar y cada idioma adicional son opcionales y se muestran aparte con su precio en el editor.
El precio de esta página está en euros porque está escrita para bodas en España. Si pagáis desde México, el importe aparece en pesos; desde la mayoría de los demás países de Latinoamérica, en dólares estadounidenses.
